Los funerales celestes

13 septiembre 2006

Se desnuda el cuerpo, se rasura el pelo y se descuartiza el cadáver del ser querido con un cuchillo. Una vez separados los huesos de la carne, se machaca el cráneo con un martillo y se dejan sus restos sobre una piedra, donde son devorados por los buitres. Solo cuando las aves terminan de comer, se considera que su alma ha ascendido a los cielos.

En las tierras de Litang, a 4.600 metros altitud, el suelo es demasiado duro para cavar una fosa y escasea la leña para hacer fuego. En esta zona del Tíbet, los muertos son entregados a los buitres desde hace 5.000 años, un rito inmemorial introducido por los nómadas en tiempos de Zaratustra. Ellos llamaban a sus altares “torres del silencio”.

Durante el ritual, conocido como “funeral celeste”, el sacerdote (rogyapa) descuartiza el cuerpo delante de sus seres queridos y lo entrega a los buitres. Las aves arrancan grandes pedazos de carne que se llevan hacia el cielo. Cuando solo quedan los huesos, el sacerdote procede a machacarlos y a mezclarlos con harina, para que las aves terminen su trabajo.

De acuerdo con la creencia budista, el cuerpo es un mero vehículo para transportar la vida; una vez que el individuo muere, y como última muestra de caridad, su cuerpo debe servir de alimento a los buitres sagrados. No en vano el buitre es considerado por los sacerdotes un ave muy budista: no mata a otros seres y acepta lo que le viene, el curso natural de las cosas.

El monasterio de Drigung Til recibe unos diez cuerpos al día. El ritual se practica allí desde hace siglos. "Acabo agotado todos los días" – dice Celha Qoisang, el sacerdote encargado de los rituales. El hombre ha descuartizado una docena de cadáveres cada día desde hace 15 años.

"Una de las cosas más terribles que le pueden suceder a un muerto – explica Qoisang – es que los buitres no se lo coman". Porque aquí arriba, en las llanuras de Litang, el hecho de que los carroñeros no arranquen hasta el último jirón de tu carne se considera un mal presagio.

Más: 1, 2, 3, 4 y 5

23 Respuestas ( Deja un comentario )

  1. aberron dijo...
  2. ANEXO:

    “Como nos dijeron que a las 8 empiezan a cortar los cuerpos pusimos el despertador a las 7am...

    ...y empezamos a ver cómo unos señores con delantal blanco (como carniceros) lleno de sangre estaban cortando en cachitos a 2 muertos… (..) llegaron 5 personas más con sus muertitos en la espalda, los traen amarrados en pose fetal y envueltos en un zarape y cargándolos en la espalda desde abajo de la montaña... llegaron unos turistas mas y se sentaron......y empezó el 2ndo round... empezaron a afilar unos cuchillotes enormes, y empezaron a desenvolver los cuerpos... eran 3 viejecitas un viejito, y una chica joven, im-pre-cio-nan-te... los viejitos ya estaban desnudos, unos se veía que ya llevaban días de muertos porque estaban medio verdosos y otros medio infladitos (...) a la chica le cortaron sus trencitas le rompieron la ropa con el cuchillo y los pusieron boca abajo y les empezaron a cortar la espalda, las piernas y brazos...como los buitres estaban desesperados no los pudieron controlar, y se lanzaron en bola a los cuerpos... (...) sé que es muy duro pensar así, pero, qué diferencia hay en que te coman los gusanos o los buitres????"

    ¿Bolaño? ¿Lautremont? ¿Lamborghini? No, solo el relato de una niña pija viajando por el Tíbet.

  3. Brocco dijo...
  4. Erica Bianculli que actualmente (enero del 2005) se encuentra en la India y quien aún no cuenta con 30 años de edad, ha vijado en varias ocasiones y por largo tiempo, por Asia. Con su conocimiento, juventud y frescura, nos hace un relato que nos impacta profundamente, se apodera de nosotros y nos deja reflexionando por largo tiempo

    Juas, pero quién coño ha podido escribir semejante ñoñez??

    Por cierto, ejem.. Jirones.

  5. aberron dijo...
  6. ;-) Gracias

  7. Carlos el Rojo dijo...
  8. Así es como debería ser. Una vez muertos, por lo menos que sirvamos para algo ¿no? Además, qué cojones, los buitres se lo merecen.

    Lo que más me ha gustado es eso de que "lo peor que le puede pasar a alguien es que los buitres no se lo coman". Me ha recordado a la paella que hacía mi madre… ni los perros, oyes.

  9. n1mh dijo...
  10. Hace un par de semanas pusieron un reportaje en La 2 en donde se veían estos funerales y las imagenes eran tremendas.

    Yo también pienso que, entre los buitres y los gusanos, poca diferencia hay...

    saludos,
    n1mh

  11. Anuski dijo...
  12. Te encontré hace poco por casualidad, me encanta lo que escribes y como lo escribes. De hecho, me he pegado tal atracón a leer post anteriores que casi me quedo ciega.
    Nos vemos.

  13. maps dijo...
  14. Interesante historia, como siempre.

    Es curioso como solucionarón el tema de no poder enterrarlos de otra forma.

  15. Quiosquero dijo...
  16. Con esto de la cartoná te tengo un poco descuidado aunque te siga leyendo.
    Tu historia, de la que no tenía ni idea, me ha recordado el ciclo vital de las vacas en la India. Puesto que son sagradas para los indios hindúes, cuando la vaca se pone malita o es muy mayor la cargan en un camión y la llevan a las afueras de la ciudad. Allí, en solitario, muere y acuden los buitres. Diez minutos, fui testigo, para dejar pelados los huesos. Y cuando estos están bien secos llegan los indios musulmanes y se los llevan. Tallan figuritas que venden a los indios hindúes para que los vendan a su vez a los turistas. Ciclo concluido.
    Respecto a las horas de incinerar los cadáveres humanos, en Jaipur se hace a la caída del sol y, entonces, por toda la ciudad se extiende un olorcillo a pinchito que activa los jugos gástricos.
    Saludos

  17. aberron dijo...
  18. jojojo! madre mía, Quiosquero, tienes más horas de carretera que Willy Fogg. saludos!

    Por cierto, a todos los que pasan por aquí les recomiendo artículo de hoy que es un puntazo.

  19. alvarhillo dijo...
  20. Tienes razón Aberrón, Quiosquero es como un atlas con piernas o el National Geographics con bigote.Total, al final todo es polvo y así lo dice Hamlet,"Alejandro el Magno fué sepultado. Alejandro hizose polvo; el polvo es tierra;de la tierra se hace barro, y ¿por qué con ese barro en que se convertió no podría taparse un barril de cerveza?".
    Un saludo.

  21. abandonalia dijo...
  22. En occidente somos aún más macabros...

    Cuando alguien está a punto de morir se le mantiene en estado de medio-vida por métodos "mágicos". Posteriormente se le abre, se le extraen todas las vísceras, y estas son transportadas e instroducidas en otras personas.

    Cuando ha acabado la operación se deja de ejercer la "mágia" y el cuerpo muere del todo, anque algunas partes sigan viviendo en otros seres humanos.

    Seguro que si un tibetano leyera esto se iba a quedar bastante impresionado....

    Salu2!

  23. Anónimo dijo...
  24. Hey!
    vi ese documental hace tiempo y me dejó... no sé... Son maneras distintas de enfocar la vida y la muerte. Al fin y al cabo, somos energía y ésta ni se crea ni se destruye, se transforma; quedando así el cuerpo como el vehículo de esa energía o alma. Interesante.

  25. MM dijo...
  26. Morirse en el Tibet al menos es más barato ke por estas latitudes.

  27. quiosquera dijo...
  28. Mientras leía tu artículo pensaba en los buitres devorando aquellas vacas.
    Por supuesto, nada que ver con lo que cuentas de descuartizar los cadáveres y esparcir los trocitos...
    Quiosquero me ha pisado el tema. Es muy interesante patear mundo (aunque prohibitivo para el bolsillo). Por allá donde pasas ves cosas sorprendentes. Bueno, sorprendentes para nuestra cultura, claro. Para aquellas gentes es lo habitual.
    Justo en ese viaje a la India fuimos testigos de una nefasta conversación entre el guía de la excursión y un necio que venía en el grupo. El turista trataba de hacer entender a aquel pobre hombre que lo de la reencarnación, etc. eran patrañas y que cuando te mueres se acabó todo. No os cuento la cara de espanto del guía ante semejantes "sacrilegios".
    De todas maneras, cuando viajamos no somos dados a los "espectáculos" de esa índole (como la narradora). En aquella ocasió, pasamos de ir a Benarés a la hora de las piras funerarias. Sin embargo, el turista de marras no se perdió el espectáculo.
    Saludos a todos.

  29. Deyector dijo...
  30. Me parece mucho más atractiva e interesante esta opción que los enterramientos o incineraciones, que dejan ahí los restos para contemplación/adoración morbosa de los vivos. Yo, personalmente, doné mi cuerpo precisamente para que no quede a mano.

  31. eduardo dijo...
  32. Que interesante, a mi en lo particular me gusta mucho la historia y las cultura de la region del tibet, y pienso que el budismo es por mucho, la mejor religion, busca la verdad sobre todas las cosas, es cincera e inteligente, no cree en la fe ciega, que es falta de toda razon.

    Felicidades!, de nuevo

  33. aberron dijo...
  34. Yo, por mi parte, he dejado dicho que me echen a las carpas del Retiro, mucho más rápidas y eficaces que los buitres o la cremación. :-) saludos!

  35. Isa dijo...
  36. Nadie ha notado lo hermosos que estan esos buitres??

  37. Deza dijo...
  38. A mi me tiene todavía más impactado Erica Bianculli que los buitres.

    PD: He notado que a eso de las 3am falla más la "verificación de la palabra"

  39. Anónimo dijo...
  40. hola!!..llegue aca buscando informacion por el google..soy argentina, estudio antropologia...muy bueno esto q acabo de leer, me gusto este espacio...creo q lo voy a estar visitando, besos desde otro hemisferio!jaja

  41. edupedu dijo...
  42. Llevo leyendo el blog desde hace unos dias y no me e podido resistir a comentar sobre los funerales estos lo que me parece a mi fuerte no es que se los den a los buitres si no que se descuartize a hermanas hijas e hijos delante de la familia. Eso si que lo veo escalofriante y inhumano.

  43. juan darien dijo...
  44. Hola, ¡tu blog es la onda!

    Si no hay problema voy a importar tu post pues va muy de acuerdo a un blog que estamos haciendo con unos amigos(spookyarts.blogspot.com).

    Saludos.

  45. YbOe dijo...
  46. Que manera de liberar el alma :s
    pero cultura es cultura

    Se siguen cuidando***