¿Qué pasó en las UCIs españolas?

02 agosto 2020

UCI-Hospital-Infanta-Sofia_1378072203_15278483_4000x2705Imagen: Europa Press/Eduardo Parra

Siete meses después del estallido de la pandemia, el mayor metanálisis sobre la cuestión sitúa la mortalidad global por covid de los pacientes en UCI en alrededor del 40%. Según este trabajo, además, “a medida que la pandemia fue avanzando, la mortalidad reportada fue descendiendo desde el 50% hasta cerca del 40%”. Las variaciones se produjeron en el tiempo - a medida que los intensivistas conocieron mejor los protocolos y bajó el número de casos - y también variaron mucho según la zona geográfica y el impacto de la enfermedad. En Estados Unidos, por ejemplo, un estudio con datos de 65 hospitales situó la mortalidad en el 35,4%, mientras que en la Lombardía (Italia), un estudio con los primeros 1715 pacientes mostraba una mortalidad del 48,7%.

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Lo último de Patelo... ¡es un dron!

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Durante la pandemia y confinamiento hablé varias veces con Patelo para ver qué tal estaba de salud y de ánimos y me lo encontré en plena forma, muy ilusionado con el trabajo con el que estaba y que por fin os puedo contar. Su último proyecto ha sido fabricar un dron que, aunque no puede volar, es otra pequeña maravilla. Que lo disfruntéis :)

"Habrá decisiones difíciles al final del verano"

30 julio 2020

ADAM3

Cuando a finales de año Adam Kucharski entregó a su editorial el manuscrito del libro “Las reglas del contagio” no podía imaginar que en pocos meses iba a estallar una pandemia y se convertiría en una de las referencias para entender lo que está sucediendo. El libro, traducido ahora al castellano por la editorial Capitán Swing, es una explicación amena y rigurosa de cómo surgen, se propagan y desaparecen las epidemias, un asunto el que Kucharski lleva años trabajando como miembro de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Su trabajo sobre los modelos matemáticos que explican la propagación de las enfermedades y el papel de los supercontagiadores han sido una de las guías dentro de la propia comunidad científica durante toda la crisis de la covid-19. Charlamos con él por videoconferencia desde Londres, en pleno aumento de casos generalizado en muchos países de Europa.

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Va un hilo con recomendaciones de documentales

20 julio 2020

“Hay una señal de advertencia dentro de los árboles”

Val

Nuestro planeta contiene un registro de los acontecimientos del pasado en los lugares más recónditos. Los cambios que sufrió nuestra atmósfera están escritos en los testigos de hielo, las estalactitas de las cuevas, los arrecifes de coral y las conchas de las almejas. Desde hace más de un siglo, además, los científicos han aprendido a leer el pasado en el corazón de los árboles, donde pueden observar las variaciones climáticas y asociarlas con el auge y caída de distintas civilizaciones. La investigadora de la Universidad de Arizona y paleoclimatóloga Valerie Trouet lleva más de 20 años trabajando en el no demasiado conocido campo de la dendrocronología y ahora detalla algunas de sus experiencias en su libro “Tree Story”. Charlamos con ella por videoconferencia desde su laboratorio en Tucson, Arizona.

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El experimento de los 300 renos muertos

15 julio 2020

Renos muertos por un rayo en la meseta de Hardangervidda Imagen: Olav Strand

En agosto de 2016 un rayo acabó con la vida de 323 renos en el parque nacional de Hardangervidda, en Noruega, pero en lugar de retirar los cuerpos, las autoridades decidieron dejarlas allí e iniciar un gran experimento sobre la vida y la muerte. En un fantástico reportaje en The Guardian, la periodista Phoebe Weston detalla algunas de las cosas que han aprendido los científicos sobre cómo la muerte puede modificar los ecosistemas. Los primeros en llegar, en aquel mismo verano, fueron los grandes depredadores como las águilas y los zorros. En 2017 las aves carroñeras como los cuervos tomaron posesión de los restos y en 2018 fueron sustituidos por los roedores, que el año anterior estuvieron al acecho por miedo a las aves. La presencia de los cuerpos en descomposición también influyó en el número de insectos y en las especies vegetales que crecieron en la zona, debido a la alteración de la composición química del terreno. Algunas plantas silvestres en concreto, como la camarina negra o baya de cuervo (Empetrum nigrum) consiguieron una enorme dispersión gracias a las aves. El experimento, que sigue en marcha, está sirviendo para aprender más sobre el rol que juegan los carroñeros en los ecosistemas y, sobre todo, para entender mejor qué modificaciones introduce la muerte en la naturaleza, en la que no nos hemos fijado tanto como en otros procesos.

Más info: Landscape of fear': what a mass of rotting reindeer carcasses taught scientists (The Guardian) | Vía: @minipetite

Un repositorio del bizarrismo de carretera en USA

Christie's Restaurant sign, cowboy shrimp, Houston, Texas (LOC)

La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos acaba de publicar más de 11.000 fotografías de las llamadas "atracciones de carretera" (roadside attractions) que se encuentran por todo el país y que forman parte del patrimonio visual de la cultura americana. Las imágenes fueron tomadas por el fotógrafo John Margolies en los viajes por el interior del país.

Orange Julep, Route 9, Plattsburgh, New York (LOC)

Durante 40 años, Margolies retrató señales, anuncios, pequeños restaurantes o lavacoches que se encuentran junto a las carreteras estadounidenses y que representan una antología de lo estrambótico. La Biblioteca ha comprado los derechos y ha hecho las imágenes de dominio público. Además, las está subiendo en esta galería de Flickr que merece un paseo :)

Una catástrofe escrita en los árboles

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En el verano de 2016, acompañado del naturalista y fotógrafo Miguel Ortega Martínez, Chechu Camarero acudió a estudiar los árboles que quedaron arrasados por la riada que arrasó el camping de Las Nieves, en la tarde del 7 de agosto de 1996, y que se llevó por delante la vida de 87 personas. “Imagina cómo te sientes donde ha habido tantas muertes”, confiesa. “Es un poco extraño”. En un trabajo cuyos resultados están aún pendientes de publicar, el investigador recoge imágenes de los tocones de los árboles en los que se aprecia la cicatriz que causó el caudal de agua al golpear contra los troncos. En alguna de las piezas se ve cómo la avalancha de agua y piedras arrancó hasta el 60% de la corteza. “Es muy descriptivo, simplemente estás caracterizando la catástrofe, reconstruyes el mapa del impacto según los árboles y su posición en el camping”, asegura. “Es un poco una cartografía del desastre según las señales que guardaron los árboles”.

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