Cuando los jesuitas rezaban contra los átomos

18 febrero 2015

proton-1Rastro de un protón dejado en una cámara de burbujas de Fermilab

La idea de que el universo está compuesto de partículas indivisibles que se combinan entre sí se remonta al siglo V a.C. cuando los filósofos griegos Leucipo y Demócrito especulaban con que incluso las cosas inmateriales estaban compuestas por estos corpúsculos invisibles. Durante muchos siglos, y gracias entre otras cosas a la influencia de Aristóteles, la teoría fue desterrada y no sería hasta el Renacimiento cuando comenzara a estar de nuevo en el ambiente y contribuyera a fraguar un cambio que terminaría siendo una conmoción en el pensamiento de la época.

El escritor Stephen Greenblatt describe en su libro "El Giro" la influencia que tuvo en este cambio la obra del poeta romano Lucrecio "De rerum natura" en la que recogía las ideas de Epicuro y describía el mundo en términos físicos con un atomismo primitivo. Redescubierto en 1417, el texto comenzó a distribuirse a pesar su confrontación con la doctrina de la Iglesia y contribuyó a la aparición de nuevas ideas sobre la naturaleza del mundo. Según se descubrió hace unos años, al propio Galileo le trajeron casi tantos problemas sus ideas sobre el atomismo que su defensa del heliocentrismo, y fue acusado por sus adversarios de defender una teoría que atentaba contra una de las bases de la religión católica: el rito de la eucaristía.

Si el universo estaba compuesto de átomos, razonaban los jesuitas, la idea de la transubstanciación (la conversión del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo) carecía de sentido, así que aquello era una herejía. La persecución de las ideas atomistas fue tal que se prohibió su enseñanza en las escuelas de la Compañía de Jesús y como relata Greenblatt en su libro se llegaron a recitar oraciones contra los átomos en algunos centros de enseñanza. Esta oración en latín se recomendaba recitar a diario a los jóvenes de la Universidad de Pisa:
"Nada sale de los átomos
Todos los cuerpos del mundo resplandecen con la hermosura de sus formas.
Sin ellas el orbe sería solo un caos inmenso.
Al principio creó Dios todas las cosas, para que ellas pudieran engendrar algo.
Ten en nada aquello de lo que no puede salir nada.
Tú, Demócrito, no formas nada nuevo a partir de los átomos.
Los átomos no producen nada, luego los átomos no son nada".
La idea era impedir que los jóvenes cayeran en la tentación de explicar las cosas por lo que veían sus sentidos. Todo era una obra de perfección de Dios y cuestionarlo era una herejía. El 1 de agosto de 1632 la Compañía de Jesús prohibió y condenó al doctrina de los átomos. En un documento del Santo Oficio encontrado a principios de los años 80 por el estudioso italiano Pietro Redondi se detallaban las herejías encontradas en la obra de Galileo "El ensayador" a propósito del atomismo. Aquellas afirmaciones, según Redondi, ponían en peligro los dogmas católicos y pudieron ser uno de los detonantes por el que se abrió todo el proceso contra él. Aunque hay distintas visiones sobre el tema, parece fuera de duda que pensar en un mundo hecho de átomos también le trajo problemas.

Libro recomendado: El Giro, Stephen Greenblatt (Ed. Crítica)

10 Respuestas ( Deja un comentario )

  1. Paco dijo...
  2. Verdaderamente, la transubstanciación es, en mi opinión, el pilar más débil de toda la fe católica, y el "antimilagro" más poderoso, ya que tiende a convencer justamente de lo contrario que pretende. Si para creer que la sustancia del pan se ha convertido en la sustancia del cuerpo de Cristo, sin que los átomos hayan cambiado (como los sensores de nuestra lengua y fosas nasales indican), es necesario cerrarse a la razón y sumergirse solo en la fe, entonces ¿qué posible discusión hay en cualquier otro aspecto de la doctrina?

  3. Anónimo dijo...
  4. Gracias por matizar diciendo: "La fe católica". Soy creyente y doctrinas como estas hacen que muchas personas que no lo són, ridiculicen las creencias de los que sí lo somos. Respeto profundamente cualquier creencia, opinión o forma de pensar, pero considero que todo el folclore que la Iglésia Católica ha creado alrededor de la Biblia, insulta la intelijencia tanto de creyentes como de ateos.

  5. Ana dijo...
  6. No hay ninguna posible discusión porque cualquier persona no aleccionada desde pequeña, y con la lógica intacta, se te queda mirando con cara de ¿¿¿lo cualo??? cuando le explicas las creencias cristianas. Me ha pasado con mi hija.
    ¿Os imágináis como estaría la ciencia si no hubiera estado la iglesia quemando a los que pensaban diferente durante tantos siglos? Lo que hubiera avanzado la medicina si hubieran dejado hacer autopsias, o esto mismo del atomismo, ¡cuatro siglos antes o más!
    Se me enciende la sangre pensando en la rémora que ha supuesto la iglesia para la civilización occidental; además de los millones de muertos y millones de vidas truncadas con sus ideas... No sigo que me pongo mala.

  7. José María de la Torre Bugidos dijo...
  8. Lo cierto es que la transubstanciación fue un tema muy debatido hasta que no fue declarado dogma en el Concilio de Trento, a mediados del siglo XVI. Así que no se podía declarar como herejía hasta ese entonces. Otra cosa es que muchos creían en ella, y la defendían. Otros defendían la «cosubstanciación».

    El cambio de la transubstanciación para comprenderlo, no hay que hacerlo desde la materia. hay que aplicar los términos filosóficos de accidente y substancia (de ahí su nombre). Cambia la esencia del pan y el vino (lo que es) aunque se muestre con la materia de pan y vino. Se puede no entender y no creer, porque exige aceptar lo que no se ve desde el hecho empírico, más mi intención ha sido esclarecer en qué consiste el acto.

  9. nacho dijo...
  10. Perdónenme la impertinencia, allá voy. "La idea era impedir que los jóvenes cayeran en la tentación de explicar las cosas por lo que veían sus sentidos." ¿esos jóvenes veían los átomos con sus sentidos? ¿se pueden realmente ver los átomos? Creo que hemos cambiado la creencia literal en la iglesia por la creencia literal en la ciencia. Un átomo, un ángel, son metáforas.

  11. Anónimo dijo...
  12. Transubtanciación, o cómo los católicos de antaño fumaban lo que no estaba en los escritos y comían cornezuelo de centeno, la base del LSD.

  13. Platypus dijo...
  14. Ana, por favor, no simplifiques tanto.

    Ni la Iglesia se ha dedicado a impedir el avance de la ciencia, ni todos los que se dedican a la ciencia lo hacen con fines nobles.

    La Iglesia Católica creó las universidades en la edad media.

    El desarrollo de la ciencia y de la técnica ha tenido lugar en la civilización cristiana y no en la budista, ni la islámica ni la hindú.

    Eso es porque para los cristianos la Verdad es Dios, y por eso buscamos la Verdad con pasión.

    Y la ciencia y los científicos no tienen porqué ser tan "buenos". Si no se tienen unas claras bases morales y éticas se pueden hacer verdaderas barbaridades en nombre de la ciencia.

    Por ejemplo:

    http://motherboard.vice.com/read/humanitys-most-horrific-human-trials

  15. Anónimo dijo...
  16. Galileo Galilei creo el Método Cientifico y Democrito especuló sobre los atomos gracias a ambos por su aportación a la Química.

    Atte: Un Químico Farmacéutico

  17. luismg dijo...
  18. La evidencia de que es el atomismo y no el heliocentrismo lo que incomodaba a la iglesia católica es que Copérnico no tuvo ningún problema por su teoria; además Galileo tuvo la "osadía" de escribir en la lengua del pueblo para que le entendiese más gente y no en latín y refutar al todopoderoso Aristóteles (el creador del Dios monoteísta).
    En cuanto a los impedimentos que la iglesia católica ha puesto a la ciencia, basta con señalar como hace Gustavo Bueno,(ateo católico)lo que algunos de sus miembros (monjes o sacerdotes) han aportado en diversos campos. A saber: Copérnico(heliocentrismo) Purkinje (protoplasma, plasma sanguíneo y muchas más cosas) Mendel (¿existiría hoy la genética?) Georges Lemaitre (la teoría del Big Bang).
    Otras religiones tendrán monjes, imanes, rabinos, chamanes, etc, pero ¿habrán aportado mucho más a la ciencia? ... a mi no me consta

  19. Anónimo dijo...
  20. Los cristianos de pro buscan la verdad, pero cuando no les conviene se oponen a ella con todas sus fuerzas (pocas en estos tiempos, todo hay que decirlo). Verdad y religión no van de la mano, porque las religiones se basan en planteamientos mágicos, irreales. A lo largo de los siglos, el cristianismo ha tenido que bajarse los pantalones y admitir el heliocentrismo, los átomos y muchas otras cuestiones científicas que en principio rechazaba con furor... Y lo que nos quedará por ver...