El hombre que saborea las palabras

03 marzo 2015

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Cada vez que James Wannerton pronuncia una palabra, su cerebro activa los circuitos del sabor y para él es como estar disfrutando de una comida. El fenómeno, conocido como sinestesia, se manifiesta en él de una manera tan particular que incluso los acentos del inglés tienen distintos matices y prefiere el sonido suave de las d's y las t's de los norteamericanos.

La palabra "college" (universidad), por ejemplo, le sabe a salchichas, el nombre de "Karen" le sabe a yogur, y la palabra "yogur" le sabe a laca para el pelo. Una de sus palabras favoritas es "most" (el superlativo en inglés) que le sabe como una deliciosa tostada crujiente y que prefiere no pronunciar ni escribir porque le distrae y no puede dejar de pensar en comerse una. Cuando viaja por el metro de Londres, relata a BBC, Wannerton experimenta una cascada de sabores con cada uno de los nombres de las estaciones y leer un simple email de lo más soso, bromea, puede ser para él una gran experiencia 'culinaria'.

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1 comentarios :

  1. Juan R dijo...
  2. La sinestesia es algo más normal de lo que se está vendiendo por los neurocientíficos.
    Muy posiblemente todos tenemos conexiones que permiten el cruce de información sensorial, y se podría apuntar a las cortezas sensoriales primarias. Siendo el desarrollo el momento en el que las conexiones del tálamo a la corteza se expanden y luego se podan. Esa poda deja un grado determinado de conexiones cruzadas. Esa podría ser una explicación, pero también otras como que se produce en áreas de asociación.
    El exceso de esas conexiones puede no ser tan bueno como también se quiere hacer entender "son personas especiales" ya que en el cerebro más no es siempre mejor. Como ejemplo de más conexiones que llevan a una función que no está dentro de lo normal se propone el autismo. Recientes artículos proponen que las personas con autismo (curiosamente también se propone que son cercanas a la sinestesia) tienen un defecto en una proteína que realiza la poda de sinapsis que sobran durante el desarrollo, así que el exceso de sinapsis estaría en la base de la patología. Es lo que proponen los autores.
    Pero para mostrar que la sinestesia es más normal de lo que parece... el otro día sin ir más lejos comentaba con un amigo que J M Serrat ya cantaba hace años:" tu nombre me sabe a yerba". Y claro, como es cantautor no pensamos en sinestesia. Pero si, si lo es, ya que tiene la misma credibilidad que el tipo que dice que el yougur le sabe a laca del pelo (la cuestión es ¿ha probado la laca de pelo?).
    saludos