La mujer que olvidó los nombres de los animales

24 junio 2014


El caso de esta paciente lo cuenta el conocido divulgador Sam Kean en su libro "The Tale of the Dueling Neurosurgeons" (El cuento de los neurocirujanos duelistas). Como consecuencia de una infección de herpes que se había extendido al cerebro, la mujer sufrió un daño cerebral muy poco habitual que le dejó como secuela la incapacidad para distinguir o reconocer animales. Aunque era capaz de distinguir cualquier objeto, y el resto de sus funciones cognitivas parecían intactas, cuando le ponían delante el dibujo o la foto de un animal era incapaz de saber qué estaba viendo.

"En su caso se había producido un daño en el lóbulo temporal", recuerda Kean. "La mujer sabía que los tomates son más grandes que los guisantes", escribe, "pero no recuerda si las cabras son más altas que los mapaches". De hecho, como explican en Mother Jones, cuando los científicos le mostraban objetos imposibles los reconocía como falsos, pero si le dibujaban un oso polar con cabeza de caballo no era capaz de decir

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