Cómo es de verdad el corazón de una ballena azul

01 septiembre 2015

balenat

Bueno, esto es un poco embarazoso. En Fogonazos tenemos verdadera devoción por las ballenas azules y en su día publicamos el famoso vídeo de la BBC en el que David Attenborough decía que el corazón de la ballena azul era tan grande como un coche y que un hombre podría nadar por el interior de su aorta. Incluso publicamos la imagen de un modelo a escala. Pues bien, en el Royal Ontario Museum han conseguido conservar el corazón de una ballena azul y resulta que. aun siendo gigantesco, el corazón de la ballena azul no es tan extremadamente grande.

En el siguiente vídeo la doctora Jacqueline Miller se mete en el tanque con el corazón de 180 kilos y muestra algunos detalles de su anatomía. Con cada latido, el animal bombea 220 litros de sangre y por sus venas podría gatear un niño pequeño. Aun así, el vídeo desmitifica la famosa comparación con un coche, aunque me faltan datos sobre el tamaño concreto de esta ballena azul y de si puede haber órganos más grandes.



Para compensar el disgusto, os dejo otra comparación de tamaño. Esta vez de la garra de un oso, y sin engaños ;)

zarpa

Más info. En Fogonazos: Modelo a escala | Attenborough y la ballena | Herramienta para comparar ballenas azules | Encuentro con una ballena azul en un kayak | Ballena azul + cámara subjetiva | "Ver una ballena azul es muy difícil... ¡oh, mira!" | Es hora de limpiar la ballena azul

2 Respuestas ( Deja un comentario )

  1. Jose dijo...
  2. Esta garra vendría muy bien para usarla en el programa cada vez que el simpático presentador interrumpe con sus chorradas.

    Era broma. Con un par de veces sería suficiente.

  3. Javier Díaz dijo...
  4. Cuando David Attenborough habló del tamaño y volumen tanto del corazón como de la aorta, es posible que lo hiciera en términos del animal vivo y en su medio acuático (hay que recordar la deformación que suelen presentar en términos de volumen y proporción animales de gran tamaño como tiburones y cetáceos al encontrarse muertos en las playas), todo ello sin contar que las propiedades del tejido cardíaco así como de la aorta, sufren grandes cambios de volumen y calibre al producirse la sístole y la diástole.
    Aún así, es impresionante verlo "in vivo", junto al lado de una persona.

    La garra del oso, simplemente acojonante (apoyo la sugerencia de Jose).

    Muy amena e interesante la entrada, ya se te echaba de menos joio.