La ciencia por fin encuentra a Dios

17 mayo 2016

dios

Y está ahí, exactamente en esa zona que señala en amarillo la actividad cerebral. Según cuenta Neuroskeptic, un equipo de investigadores israelíes ha tenido la "suerte" de documentar un episodio místico de un paciente judío de 46 años mientras medían la actividad eléctrica de su cerebro en un ingreso hospitalario. Los médicos registraban su actividad cerebral para intentar localizar el foco epiléptico que le provocaba ataques periódicos. Dice el paper:

"Mientras estaba en la cama, el paciente se quedó paralizado abruptamente y se quedó mirando al techo durante muchos minutos, diciendo después que sentía que Dios se estaba aproximando a él. Entonces empezó a corear sus oraciones en voz baja, buscó su kipá y se la puso en la cabeza, y retomó sus oraciones con más celo. Entonces, de repente gritó "¡Y tú eres Adonai el Señor!" (el nombre de Dios en hebreo) y posteriormente dijo que su dios se le había presentado y le había ordenado llevar la redención a la gente de Israel".
Lo bueno del caso es que pocas veces se tiene la oportunidad de medir un episodio mediático con la precisión que permite este tipo de encefalograma, cuyos electrodos se arrancó en el momento de mayor intensidad, por cierto. Los autores identificaron una mayor actividad en la banda baja del espectro gamma (30–40 Hz) y localizada en el lóbulo prefrontal izquierdo. Aparte de la localización de la actividad cerebral, los científicos desconocen más detalles sobre estas revelaciones y visiones súbitas. En el caso de este paciente se trataba de un episodio relacionado con su epilepsia, lo que no quiere decir que otros profetas tuvieran este problema, aunque más de un neurocientífico daría lo que fuera por haber hecho un electroencefalograma a Moisés, Mahoma o Jesús.

Referencias: The Neural Basis of Seeing God? (Neuroskeptic) | “God has sent me to you”: Right temporal epilepsy, left prefrontal psychosis. (Epilepsy & Behavior)

1 comentarios :

  1. José María de la Torre Bugidos dijo...
  2. Mmm... Yo diría mejor que se ha marcado la actividad de un cerebro con epilepsia en una experiencia mística.
    En personas sanas no sé si se estimularían las mismas zonas. Sólo se trata de un sujeto al fin y al cabo, y se necesitaría un estudio más generalizado.

    Sin duda, el cerebro es un misterio.

    Por otra parte, por ser un poco quisquilloso con el titular, pero de manera constructiva, no es lo mismo el mecanismo de un piano tras una melodía, que el músico quien la toca. :p